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El
Getafe recibió al decano del fútbol, el Recreativo de Huelva,
haciendo varios cambios en el once inicial. Se puede decir que
Uribe ante la presencia de un equipo que descendió la temporada
pasada de primera división varió su sistema de juego y salió
con un once inicial más defensivo que en otros encuentros
alineando un solo punta, Michel. Quizás fue algo extraño ver
de inicio en el banquillo a Craioveanu y a Miguel Ángel que
hasta ahora habían entrado en el once titular en la mayor parte
de los partidos que se han jugado esta temporada. Es decir que
si en momentos puntuales de otros encuentros se ha visto un
Uribe más ofensivo, dependiendo de las circunstancias de los
partidos, ayer su equipo tuvo un carácter netamente defensivo.
Vamos, que utilizó un sistema de juego dependiendo del rival,
algo que hasta ahora solo lo había realizado fuera de casa. Por
supuesto, el resultado fue negativo pues no se consiguió la
victoria. Esto no hace más que aumentar una racha de resultados
“no positivos” con la derrota frente al Algeciras la jornada
anterior y la derrota en copa frente al eterno rival, el Leganés,
y que sirvió para apear a los getafenses de la competición.
El
Recreativo no demostró nada.
Pero
si el Getafe no estuvo bien, el Recreativo no lo hizo mejor. O
según se mire lo hizo muy bien. Desde el punto de vista
resultadista los visitantes vinieron a sacar algo positivo y lo
lograron. Se llevaron un punto del Alfonso Pérez. Por lo tanto
consiguieron su objetivo. No les fue fácil pues incluso
estuvieron con inferioridad numérica una hora de partido por la
absurda expulsión por doble tarjeta amarilla de Enguix. La
segunda amarilla por sacar una falta antes de que lo indicara el
árbitro. Son de esas tarjetas que por reglamento son correctas
pero que por las circunstancias del juego son absurdas. Sobre
todo cuando luego por una patada no se tiene el mismo criterio.
Pero
si lo miramos desde el punto de vista de un equipo que estaba en
primera división el año pasado codeándose con el Madrid o el
Barcelona, entre otros, fue un equipo vulgar. Un equipo que en
ningún momento demostró que quiera aspirar a regresar otra vez
entre los grandes. Vaya, que no fue un equipo de esos que luego
recuerdas durante toda la temporada por su buen juego cuando al
final de campaña logra su objetivo, que puede ser que luego lo
consigan.
Poco
que destacar en el partido.
Y
del partido, ¿Qué?. Pues bastante poco. El Getafe por aquello
de ser local fue el que más insistió pero siempre se perdió
en la tremenda tela de araña del Recreativo. No supo en ningún
momento del juego abrir al visitante dándole velocidad al
juego. Su ritmo fue muy lento y, claro está, de esa forma no
hay equipo que se descoloque, ni el Recreativo ni el
Fuenlabrada, por poner un ejemplo. Por lo que apenas tuvo
ocasiones. Únicamente una en cada tiempo. Una de Luis López,
que ayer volvía al once titular, desde fuera del área en el
minuto 13 y otra de Craioveanu cerca del 10 de la segunda. El
Recreativo tuvo también la suya poco después de comenzar el
segundo periodo en una jugada personal de Uche. Quitando esto,
las otras únicas opciones de conseguir gol eran mediante
jugadas a balón parado y también las hubo, aunque en esta
ocasión la pizarra de Uribe no dio su fruto.
A
romper la racha en Córdoba.
La
semana que viene el Getafe tiene una buena oportunidad de
terminar con la racha de resultados “no positivos” en un
campo difícil pero asequible como el del Córdoba que no ha
comenzado de muy buena forma esta campaña. Se encuentra en
puestos de descenso con cinco puntos únicamente (cinco empates
y dos derrotas). El Getafe continua siendo séptimo en la tabla,
el mismo puesto que ocupaba la semana pasada pues los resultados
que se produjeron en la jornada no han hecho que ningún equipo
lo sobrepase y es que de los once partidos que se disputaron
solo en uno hubo una victoria y los demás fueron empates.
Esperemos
que el Getafe, que vuelve a tener los pies en el suelo, vuelva a
conseguir la victoria que le coloque de nuevo en los primeros
puestos de la clasificación como lo hiciera en las primeras
jornadas.
S.
Pesquera
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